11 abril 2012

Críticas: 'Intocable' (2011), el valor de la amistad

'Intocable' es, con la excepción de 'The artist', la película francesa del año. Esta historia de amistad entre un ex presidiario con pocos recursos y el millonario tetrapléjico al que cuida, ha reventado la taquilla gala y cosechado el aplauso de la crítica así como el beneplácito del público allá donde se ha estrenado. ¿Por qué este éxito? En manos de Hollywood, 'Intocable' podría haber causado casi el efecto contrario, pero, dirigida por Olivier Nakache y Eric Toledano, la película consigue emocionarnos y hacernos reír sin caer en el sentimentalismo barato.

Una pareja inusual


'Intocable' (Intouchables). 2011. Francia
Dirección: Olivier Nakache y Eric Toledano
Guión: Olivier Nakache y Eric Toledano
Reparto: François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny y Audrey Fleurot.
Historia basada en hechos reales sobre dos hombres que nunca deberían haberse encontrado: un aristócrata tetrapléjico herido en un accidente y un joven de los suburbios de París quien se convierte en su asistente y le devuelve las ganas de vivir. 



Muchos elegirán ver 'Intocable' por el morbo que suscita estar basada en hechos reales: la amistad que surgió entre el conde Philippe Pozzo di Borgo y el inmigrante con antecedentes penales Abdel Sellou. La mayoría, si no todos, acabarán atrapados en la primera escena. 'Intocable' arranca con un salto en el tiempo, mostrando el lado más gamberro y divertido de la relación entre sus dos protagonistas, que, como bien reza la sinopsis, nunca deberían haberse encontrado.

Philippe y Driss -la versión fílmica de Abdel- se comprenden, se lo pasan bien juntos y su amistad derrocha una química estupenda para las salas de cine. Ni el primero siente miedo del segundo, ni el segundo piedad del otro, y por eso su relación funciona.



Pero es que, además, el guión y la dirección de Nakache y Toledano inciden precisamente en eso: en la magia de su amistad. En 'Intocable' no hay hueco para los sentimentalismos, la lágrima fácil o la exagerada redención. El filme es una sucesión de anécdotas muy bien hilvanadas que muestran el lado más divertido de la amistad, y es que una de las razones por las que nos gusta tanto tener amigos es porque nos hacen reír.

El otro gran acierto de 'Intocable' son sus protagonistas, sobre todo Omar Sy. El intérprete borda un Driss afable, ingenioso y carismático que todos querríamos tener como nuestro mejor amigo. La falta de tacto de su personaje es lo que convence al conde para contratarle como su cuidador, y es también la razón por la que la cámara se enamora perdidamente de él.




Mientras, François Cluzet transmite a la perfección la rebeldía de un aventurero que se ha resignado a vivir en una silla de ruedas pero no a vivir; mientras que los personajes secundarios -ellas- aportan la chispa cómica necesaria en varias ocasiones.

Con todo, 'Intocable' es una bonita película sobre la amistad -a medio camino entre las cintas de superación personal y las de polos opuestos que congenian-, que cuenta con un guión y una dirección impecables, y con la que uno se asegura un rato divertido.

Nota: 7 / 10

Para recordar:
Omar Sy
  • El descubrimiento de Omar Sy, que encarna uno de los personajes más carismáticos y afables de lo que va de año. 
  • La dirección sutil de Nakache y Toledano, que huye de escenas pretendidamente lacrimógenas y enfatiza la clave de la historia: la amistad.

Para olvidar:

  • La historia de la novia por correspondencia.